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Hace aproximadamente 25 años la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) contó con la Gerencia de Diversificación, un área que fomentó y comercializó cultivos alternos asociados al café como el maíz o la guanábana y la macadamia. Una nuez que comenzó a ser estudiada e introducida en el país, de manera formal, por el Centro Nacional de Investigaciones en Café (Cenicafé), como una alternativa sostenible para los cafeteros en épocas de baja cosecha. 

Sin embargo, con la ruptura del pacto cafetero en 1989, el fomento de la macadamia y su investigación dejó de ser un tema exclusivo de la FNC. Jaime Dorronsoro, gerente de Del Alba, empresa que genera casi 700 de las 800 toneladas de esta nuez que se producen en el país, recuerda que en 1983 un grupo de empresas vallecaucanas se apoyaron en un experto de Hawaii para comenzar a apostarle a este cultivo. 

“En su momento el conocimiento sobre la macadamia era prácticamente nulo. Después de 20 años, ya hemos logrado desarrollar tecnología muy avanzada” aseguró. Recordemos que este es un cultivo de tardío rendimiento, que no es originario de nuestro territorio, y que se produce mayoritariamente en Estados Unidos y Australia. 

Y aunque empresas como Del Alba han venido trabajado por años para aumentar el área cultivada en Colombia hoy tan solo se llega a las 1.000 hectáreas sembradas. Un comportamiento contradictorio si se tiene en cuenta que para Carlos de los Ríos, gerente de producción agrícola de Del Alba, este es un cultivo muy atractivo por no ser un perecedero y no demandar demasiada mano de obra. 

“La mayor ventaja es que en Colombia se da todo el año” aseguró el experto, y los meses que mayor participan en la producción aportan entre 12% y 14% del total del año. Estos son enero y febrero, para el primer semestre, y agosto y septiembre para el segundo. Un comportamiento que responde principalmente a la favorabilidad climática del país para este cultivo, que sigue siendo una buena alternativa en predios donde se quieren eliminar cafetales, según De los Ríos. 

“Se puede combinar con café donde haya un cultivo para eliminar aprovechando también la renovación por zoqueo” sembrándolo con una distancia de cinco u ocho metros, dependiendo de la densidad del cultivo. Pero aunque esto le brinda una ventaja a los productores nacionales, comparándolos con los de otras latitudes, no muchos agricultores le están apostando a la nuez. 

Para Dorronsoro una de las barreras estaría relacionada con el alto costo de la inversión. En los primeros años del cultivo se necesitan aproximadamente unos $14 millones por hectárea, cifra que tendría que mantenerse hasta que entre en etapa de producción. Es decir, unos cuatro años, y tres más para llegar a punto de equilibrio. 

Además, De los Ríos considera que para sacar buenos ingresos de la macadamia es necesario tener por lo menos unas diez hectáreas cultivadas. Pero reconoce que para una familia pequeña, que vive exclusivamente del campo y que aporta su propia mano de obra, una hectárea es suficiente para tener un ingreso fijo cercano a los $10 millones o $12 millones por año. Además permite la siembra de cultivos de ‘pan coger’ como piña, sorgo, frijol, zapallo y maracuyá.

Otro inconveniente estaría relacionado con la falta de opciones de financiación. Al ser un cultivo de tardío rendimiento, no hay créditos que puedan ofrecer intereses más ‘blandos’ que permitan financiar los primeros años de consolidación de la macadamia. Las líneas que actualmente ofrece Finagro no satisfacen las necesidades de los productores interesados en entrar a este negocio según Dorronsoro. 

Cabe resaltar que la macadamia aún tiene mucho espacio en el mercado internacional porque solo tiene 2% de toda la demanda de nueces. Algo que está cambiando por su impacto positivo en la salud. 

¿Cuál es la condición ideal para el cultivo?

La macadamia se da muy bien en el Eje Cafetero porque la altura ideal para el cultivo está entre los 1.200 metros y 1.500 metros. Además es importante buscar terrenos con suelos volcánicos y arcillosos, que son más aptos para el desarrollo de la planta. En cuanto a nivel de lluvias se recomiendan 2.000 milímetros anuales y temperaturas que estén entre los 14C° y los 30 C°. Otro tema a tener cuenta es la variedad. Los expertos recomiendan verificar que su productividad y adaptabilidad al país ya venga comprobada. 

¿Por cuánto se puede vender?

La macadamia se vende en concha al salir de las fincas. Esto es cerca de 80% del peso total, ya que tan solo 20% corresponde a la nuez. En general se está pagando entre $4.000 y $5.000 por kilo de concha dependiendo de la calidad del producto, que está relacionada sobre todo, con el manejo de plagas. Una concha que no demuestre picaduras de insectos o algún otro inconveniente que afecte la calidad puede tener un mejor precio. Además, algunas empresas que la procesan trabajan con una lista de precios igual a la de los productores de Australia. 

Fernando Becerra           
Ingeniero Agrónomo

“Es un cultivo incipiente que en algunas zonas que ha tenido algún avance. tiene muy buena proyección en comercialización interna y exportación”.

Carlos de los Ríos
Gerente de producción agrícola de Del Alba

“Es clave tener unos suelos bien drenados con buena luminosidad, una altitud de 1.200 a 1.400 metros, y suelos con bajos contenidos de arcilla”.

Publicación realizada por AGRONEGOCIOS y difundida por AGROEXPORT DE COLOMBIA SAS, su inversión en buenas manos.

http://www.agronegocios.co/noticia/macadamia-alternativa-cafetera-en-epocas-de-baja-cosecha